Guantes Resistentes al Calor
Guantes resistentes al calor con modelos en cuero, aramida (kevlar) o algodón y certificación variable según el uso previsto. Este listado incluye también manguitos para proteger el antebrazo en tareas con riesgo térmico.
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Dudas frecuentes sobre Guantes Resistentes al Calor
No. Junto a modelos pensados específicamente para calor y llama, con clasificación EN 407 en varios parámetros, el listado incluye también modelos de uso general cuya clasificación frente al calor es básica (por ejemplo, solo el parámetro de calor de contacto). Antes de comprar para un puesto con riesgo térmico real, conviene revisar la clasificación EN 407 completa indicada en la ficha de cada modelo, no solo el nombre del producto.
No necesariamente. En el sector, "guante térmico" se usa a veces para el aislamiento frente al frío y no frente al calor. Antes de comprar, conviene comprobar en la ficha si el guante indica clasificación EN 407 (calor) o EN 511 (frío), ya que un mismo nombre comercial no garantiza cuál de las dos protecciones ofrece el modelo.
Algunos modelos con clasificación EN 407 completa (resistencia a la llama y a las salpicaduras de metal fundido) son aptos para tareas puntuales de soldadura, pero para un uso intensivo en soldadura recomendamos consultar la categoría específica de guantes de soldador, con modelos diseñados para ese uso continuado.
El guante cubre la mano y, según el modelo, parte de la muñeca. El manguito es una prenda independiente que se coloca sobre el antebrazo y el codo para ampliar la protección térmica en tareas donde el brazo también queda expuesto al calor, como la fundición o la manipulación de piezas grandes. Ambos tipos de producto están disponibles en este listado.
La norma EN 388 mide los riesgos mecánicos del guante (abrasión, corte, rasgado y perforación) de forma independiente a la clasificación EN 407 de calor y llama. La mayoría de los modelos de este listado indican ambas clasificaciones en su ficha porque, además del riesgo térmico, un guante de trabajo suele estar expuesto a algún grado de desgaste mecánico. Antes de comprar, conviene revisar las dos clasificaciones si el puesto combina ambos riesgos.
Guantes certificados frente al calor y la llama, según el entorno de trabajo
Los guantes resistentes al calor están diseñados para proteger las manos frente a distintos riesgos térmicos presentes en entornos profesionales. Para ello, los modelos destinados a este tipo de trabajos se evalúan conforme a la norma EN 407, que clasifica de forma independiente el comportamiento del guante frente a la llama, el calor por contacto, el calor convectivo, el calor radiante y la resistencia a pequeñas y grandes salpicaduras de metal fundido. Cada guante obtiene una clasificación específica para cada uno de estos ensayos, por lo que no todos ofrecen el mismo nivel de protección.
En Prolaboral encontrarás guantes resistentes al calor con distintos niveles de clasificación EN 407 según el entorno de trabajo. Existen modelos adecuados para tareas de mantenimiento industrial, manipulación de piezas calientes, cocinas profesionales o procesos donde el principal riesgo es el calor por contacto. También disponemos de guantes para altas temperaturas con protección más completa frente a varios riesgos térmicos, indicados para trabajos en fundición, hornos industriales o procesos metalúrgicos donde la exposición al calor es mayor. Muchos de estos guantes ignífugos, guantes de protección contra riesgos térmicos o guantes anticalor incorporan además protección frente a riesgos mecánicos conforme a la norma EN 388, ofreciendo una solución adaptada a trabajos con múltiples riesgos.
Guantes de cuero, aramida y algodón para trabajos con calor
El material del guante influye tanto en la protección térmica como en la comodidad durante la jornada. En esta categoría encontrarás guantes de calor fabricados en distintos materiales según la aplicación prevista. Los modelos de cuero o piel se utilizan habitualmente en tareas generales donde se requiere una buena combinación entre resistencia al calor, flexibilidad y durabilidad. Para entornos con una mayor exigencia térmica existen modelos confeccionados con fibras de aramida, conocidas comercialmente como Kevlar®, que destacan por su elevada resistencia al calor y al desgaste. También hay guantes de algodón diseñados para trabajos con menor exposición térmica o como protección ligera frente al calor de contacto.
Cada material ofrece un equilibrio diferente entre aislamiento térmico, destreza y confort, por lo que la elección debe realizarse siempre en función de los riesgos específicos del puesto de trabajo y del nivel de protección indicado en la ficha técnica de cada modelo.
Tallas y ajuste en los guantes de protección al calor
Un ajuste correcto resulta esencial para mantener la destreza y garantizar que la protección ofrecida por los guantes para el calor sea la prevista. En el catálogo de Prolaboral encontrarás modelos disponibles con distintos sistemas de tallaje según el fabricante. Algunos utilizan tallas por letras, desde XS hasta 2XL, mientras que otros emplean tallas numéricas, habitualmente entre la 6 y la 12.
Como ambos sistemas pueden variar ligeramente entre fabricantes, es recomendable consultar la guía de tallas de cada modelo antes de realizar la compra. Elegir la talla adecuada facilita el agarre de herramientas y piezas calientes, mejora la comodidad durante un uso prolongado y ayuda a reducir la fatiga en trabajos donde la protección térmica debe mantenerse durante toda la jornada.
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